Bueno pues por segundo año consecutivo (creo que último) nos presentamos en la salida del maratón de Madrid, decir que meteorológicamente hablando, el año pasado fue un autentico infierno por la lluvia incesante que cayó durante buena parte del recorrido, éste año 2016 se presentaba con un panorama bien distinto, sol, temperaturas fresquitas a primera hora y más cálidas según avanzase la mañana. Está claro que para los corredores que se van a más de tres horas y media, la carrera tiene otros condicionantes añadidos (hidratación), factor muy determinante, porque afecta mucho al rendimiento y a la salud de nuestro cuerpo. Por mi parte y viniendo de los dos últimos meses “jodido” por temas de salud, que ahora comentaré un poco, mi previsión de inicio era ir a tiempos de entre 3:10 y 3:25 (horquilla amplia, pero no me fiaba de mi cuerpo, la verdad), es decir a un ritmo entre 4:25-4:35 min/km.
El año pasado terminé físicamente hecho trizas, no me podía
mover, no podía ni siquiera desabrocharme las zapatillas, muscularmente muy
dolorido, con la lluvia metida en los huesos y eso me hizo replantearme mi
preparación del año siguiente con el objetivo principal de terminar “bien” más
allá de marcas (aunque está claro que debían venir solas como consecuencia de)
un nuevo maratón de Madrid, disfrutando todo lo que pudiera, corriendo por mi
ciudad una vez más.
Este año la preparación empezó a mediados de enero, metiendo
una sesión semanal de fuerza con ejercicios de barra, aconsejado por mi
compañero Rafa (que de esto sabe "algo") y aunque no soy muy estricto intenté mantener
durante las primeras 4/5 semanas.
Aumenté una sesión más a la semana, que para un tipo con dos hijas pequeñas como yo es un poco complicado, conciliar vida laboral y familiar con tema entrenamientos es harto difícil y eso que laboralmente no me puedo quejar ya que dispongo de tiempo a la hora de la comida y trabajo pared con pared en el Parque de El Retiro, eso es un lujazo, pero como podéis imaginar una sesión hay que sacar todavía el fin de semana (tirada larga) y eso se lo quito a mi familia o a mi lomo (madrugones je je), en fin como digo yo “sarna con gusto no pica” y con la ilusión de que todo este sacrificio de más tendría su recompensa.
14 semanas específicas (el año pasado hice 12) de preparación donde incluía mucho rodaje a ritmo controlado, días de entreno a ritmo de competición (4:30), alguna que otra serie y lo ya comentado del primer mes de fuerza. Como me debo a mi situación familiar, muchos entrenos se veían modificados del plan inicial, pero más o menos cumplíamos objetivo de km semanales. La semana 3 y 4 bajé un poco (viaje al pueblo), pero al ser al principio del plan, ni me preocupé (otra cosa bien distinta fue lo que pasó en la semana 10 y 11, donde ya estamos afinando y donde cada entreno perdido es irrecuperable).
Aumenté una sesión más a la semana, que para un tipo con dos hijas pequeñas como yo es un poco complicado, conciliar vida laboral y familiar con tema entrenamientos es harto difícil y eso que laboralmente no me puedo quejar ya que dispongo de tiempo a la hora de la comida y trabajo pared con pared en el Parque de El Retiro, eso es un lujazo, pero como podéis imaginar una sesión hay que sacar todavía el fin de semana (tirada larga) y eso se lo quito a mi familia o a mi lomo (madrugones je je), en fin como digo yo “sarna con gusto no pica” y con la ilusión de que todo este sacrificio de más tendría su recompensa.
14 semanas específicas (el año pasado hice 12) de preparación donde incluía mucho rodaje a ritmo controlado, días de entreno a ritmo de competición (4:30), alguna que otra serie y lo ya comentado del primer mes de fuerza. Como me debo a mi situación familiar, muchos entrenos se veían modificados del plan inicial, pero más o menos cumplíamos objetivo de km semanales. La semana 3 y 4 bajé un poco (viaje al pueblo), pero al ser al principio del plan, ni me preocupé (otra cosa bien distinta fue lo que pasó en la semana 10 y 11, donde ya estamos afinando y donde cada entreno perdido es irrecuperable).
Desde
mediados de febrero me entra una tos seca que se acompaña de
mocos y flemas, no hay fiebre, sigo entrenando, pero me empieza ya a molestar de
manera notable, parezco un aspersor, me paso los entrenamientos
escupiendo y tosiendo. Antes de las vacaciones de semana santa decido ir al
médico y éste me dice que puede ser alergia, nunca fui alérgico pero me comenta
que esto puede aparecer de manera espontánea en cualquier momento de mi vida y
parece que me ha tocado, además al comentarle que corro por el retiro me dice
que eso facilita el tema, ya que con todas las variedades arbóreas que hay por
la zona, alguna me da alergia seguro. Me receta un antiestaminico y me voy tan
“pichi” para casa. Un par de días de tratamiento y al ver que no me hace efecto, dejo de tomarlo y sigo
corriendo, evidentemente la tos y los mocos siguen ahí.
Plan inicial (verde) Vs Plan cumplido (azul)
|
Llega semana santa y toca ir al pueblo a pasar unos días,
después de unos entrenamientos muy buenos, una tirada de 27 a 4:34 y un par de
sesiones de ritmo controlado a muy buenos ritmos, mi cuerpo “peta” y me entra
una tiritona, fiebre y “yo que se”, que achaco a algo que me pegan las niñas,
ya que se pasan los catarros del cole semana si, semana no y que claro, con ya
mi maltrecho cuerpo y bajo de defensas soy objetivo de virus a la primera de
cambio.
Descanso de correr (que no de currar je je) y hago algo muy propio mio, me automedico, antigripal antes de que el médico me viera la semana siguiente así que cuando voy
(jueves)…ohhh sorpresa!....”tiene Vd. bronquitis….y bastante fuerte”, antibiótico al canto, "...y
deje de correr".
Le comento que la media de Madrid es el domingo y se me encoge de hombros, no pone buena cara y me dice que yo veré, pero que del jueves al domingo está la cosa muy justa. Joder!.. vaya palo psicológico, la media por la borda, ni test ni marca (pensaba ir a por el sub 1:25) y de seguir forzando me veo hasta sin maratón.
Le comento que la media de Madrid es el domingo y se me encoge de hombros, no pone buena cara y me dice que yo veré, pero que del jueves al domingo está la cosa muy justa. Joder!.. vaya palo psicológico, la media por la borda, ni test ni marca (pensaba ir a por el sub 1:25) y de seguir forzando me veo hasta sin maratón.
El antibiótico hace su efecto y para el sábado ya tengo decidido
correr la media, a un ritmo tranquilo, cercano al ritmo de maratón 4:30 o así,
intentar disfrutarla sin sufrirla para minimizar daños. La mañana se presenta
con toses y algo de dolor de pecho, pero en carrera no me molesta demasiado y
acabo en un muy discreto 1:32, algo cansado muscularmente (creo que normal a
tenor de los días de parón acumulados) pero bien de pecho.
Vuelvo a ir al
médico para que me evalúe daños, ya me empiezo a preocupar con el tema, sobre
todo porque miro en internet y claro, en los casos más favorables me deriva en
una neumonía y en los menos me muero en 48h. La médico me dice que
estoy mejor pero que todavía me chifla algo al respirar, que continúe con
antibiótico una semana más, y a la pregunta de si corrí la media y decirle que
si, se lleva las manos a la cabeza y me dice que estoy loco y que todos los
“runners” somos unos yonkis….razón no le falta, algo tiene este deporte que nos
mantiene enganchados y nos hace forzar aun a riesgo de jodernos la salud, gente
que esté leyendo esto (los 4 amigos je je), no se os ocurra hacerlo, la salud
es lo primero, en mi defensa (pobre) decir que me dejé llevar por un mal pensamiento, creí que no iba a
poder correr la maratón y que por lo menos podría correr la media y descansar
(nada más lejos de la realidad). Total que el balance de km semanales de las
semanas 10 y 11 se ven muy reducidos, me falta meter un par de tiradas largas y
no se cómo responderá el cuerpo, anímicamente estoy bastante flojo.
No hay tiempo, estoy cansado, estoy hecho una p.. mierda…, y
lo peor, pienso que todo el entrenamiento que me he currado semanas atrás y que
ha sido muy duro con el objetivo de hacer mi mejor maratón, se va a la mierda
por estas semanas de parón y además sigo fastidiado y me juego empeorar si no
paro por un tiempo, tiempo que no tengo.
Consigo hacer la última tirada larga (28 km) al domingo
siguiente, eso si, sufriendo y a un ritmo poco esperanzador, 4:49. En ese
preciso momento es donde decido, y a falta de 2 semanas para el maratón, bajar
mis pretensiones, tomármelo como una despedida y plantearme acabar por las
3:30. La semana previa al maratón, llueve y eso me hace ser cauto en los entrenamientos, con lo que
tengo encima... con lo que salgo sólo 3 días. Se me ocurre hacer un "test de Gavela”, y según la tabla, me otorga un 3:11 como mejor marca, 3:30 como peor y
3:19 como probable, así que si tenía alguna duda de ritmo a salir, me quedo
tranquilo y asumo correr a 4:40 ± desde el inicio, contando eso sí, con estar
bien físicamente y que el tiempo y la carrera acompañen.
La suerte está echada, me encuentro relativamente
bien, alguna tos, pero vamos nada que ver con el día de la media. Según se
acercaban los días me iba animando e ilusionando…”ahí me quería yo ver joder!”.
Un papá del cole de mi hija, corredor también (Yeyu) se me ofrece para echarme
una mano en los 6 últimos km. Para mi lo más duro de Madrid empieza en el 33/34
justo cuando las fuerzas ya están justitas y lo peor sin duda desde el giro a
Goya hasta la Plaza del Marqués de Salamanca con lo que toda ayuda será bien
recibida.
Yeyu me sobrevalora y le noto temeroso en mi conversación con él los días previos, tiene dudas sobre si podrá mantener un ritmo (que el piensa que será de 4:20) esos 6 km y me dice que si voy más fuerte, se descuelga. Ya le digo yo, que cuando llegue a ese km 36 estaré jodido y que firmo ir a 5 por lo menos (el año pasado acabé los últimos kilómetros por encima de 5:30/5:40), además estoy seguro de que si tuviese que acompañarme a 4:00/4:15 lo haría sin problemas, pero se está recuperando poco a poco de una lesión, cogiendo su antigua forma y prefiere ser cauto, yo se perfectamente que lo va a hacer de lujo y con la gorra, a fin de cuentas son 6 km.
Yeyu me sobrevalora y le noto temeroso en mi conversación con él los días previos, tiene dudas sobre si podrá mantener un ritmo (que el piensa que será de 4:20) esos 6 km y me dice que si voy más fuerte, se descuelga. Ya le digo yo, que cuando llegue a ese km 36 estaré jodido y que firmo ir a 5 por lo menos (el año pasado acabé los últimos kilómetros por encima de 5:30/5:40), además estoy seguro de que si tuviese que acompañarme a 4:00/4:15 lo haría sin problemas, pero se está recuperando poco a poco de una lesión, cogiendo su antigua forma y prefiere ser cauto, yo se perfectamente que lo va a hacer de lujo y con la gorra, a fin de cuentas son 6 km.
Maratón de Madrid
El ritual de las carreras largas, la noche antes, carga de hidratos a tope, platazo de arroz con guisantes, verduritas, pasas y frutos rojos, preparativos de vestimentas, geles, etc., despertador a las 5:50 AM. y a dormir.Suena el despertador y remoloneo un poco, me espero al 2º aviso, el de las 6, esta vez si, "¡arriba majete que toca correr!", a desayunar, lo de siempre, 3 tostadas de pan con aceite y café solo, me cuesta porque cené mucho y apenas tengo hambre, pero me lo tomo como una obligación. Esta vez acompaño con algo de isotónico y pastillita de sal, como dan sol, tengo miedo a la deshidratación.
El planteamiento en carrera, en cuanto a cosas a tomar es el siguiente: sal el 10/20/30 y gel 15/25, llevo un tercero por si acaso (rotura, pérdida, desfallecimiento).
A las 7:15 al autobús camino del retiro, en la estación me encuentro a los cuñados de Yeyu (Juan y Laura) que corren el 10k, risas y charla para quitar los nervios. Entrega en el ropero y con tiempo más que de sobra, enfilo caminito a trote cochinero hacía la salida, sigo bebiendo agua y eso me hace que tenga que parar para orinar un par de veces antes de entrar a mi cajón correspondiente, el mismo que el año pasado el 1, antes veo calentar a los hermanos España, así como a otros cuantos atletas africanos, el ambiente es espectacular, el tiempo fresquito pero ideal para correr, estoy feliz y con los ánimos a tope…es ahí donde decido que saldré a 4:30 y que “salga el sol por donde salga...hasta que pete”, me digo a mi mismo…total si va a ser mi último maratón…
8:45, me coloco en una sexta o séptima fila, no hay mucha gente todavía, poco a poco se va llenando, a mi
lado se ponen las libres de sub3, modo espera y a tratar de relajarme con los
actos previos, llegada de los paracaidistas (el año pasado no los
vi, seguramente se suspendería por la lluvia), salida de las hanbikes , élites y....ya somos los siguientes.
La gente se va apelotonando y aparecen los últimos “agonías” queriendo colocarse más adelante, aquí hago el inciso para dar mi opinión sobre esto, ya que es el pan nuestro de cada día en las carreras.
La gente se va apelotonando y aparecen los últimos “agonías” queriendo colocarse más adelante, aquí hago el inciso para dar mi opinión sobre esto, ya que es el pan nuestro de cada día en las carreras.
Creo sinceramente que en toda distancia menor de media
maratón (la incluyo) tiene una gran importancia y además es determinante
estar colocado en el tiempo por el que
optas, en Madrid si vas a ir sobre los 4:00 min/km, en maratón estas entre los
40/50 primeros…así que ponte lo más adelante que puedas, no creo que nadie que
esté ahí se sienta ofendido y te evitas el tráfico de salida necesario para
coger tu ritmo y tus compañeros de viaje, otra cosa es que con ese ritmo, en
media maratón, optarías a un tiempo final de 1:25 (posición 300 ±)….no es lógico que te coloques tan adelante. Ni que decir
tiene en un 10k, aquí si que es determinante, perder 10/20” en un par de km
hasta que coges tu ritmo objetivo por el gentío inicial hace que tu marca se
vaya al traste….seamos sensatos….por eso abogo por el modelo Behobia-San
Sebastian, cajones con tiempos acreditados, salidas fraccionadas y directamente
si sales en un cajón que no te corresponde no publican tu resultado (que es lo
que más nos importa no nos engañemos, ya que si no correríamos todos sin
dorsal), os puedo decir por experiencia propia, que todo el mundo lo respeta y
no se ve ni por asomo lo que se vive aquí en todas las carreras...pero no todo es culpa nuestra (corredores), no quiero dejar pasar una crítica/reflexión
hacía la organización, bueno más bien hacía la empresa que explota el
evento…Señores….el Maratón de Madrid…Madrid se merece tener su maratón como
protagonista, lo tienen todas las grandes capitales, no le hace falta aglutinar
a otras 20.000 personas en carreras menores y con otros objetivos el mismo día, sólo faltaba que
juntaran el día de la bicicleta, el día de la mujer y corre por el niño…como
empresa entiendo que quieras maximizar tu beneficio, ahora si, el
ayuntamiento puede decir algo al respecto también...si te tengo que dar una licencia…te doy
la del maratón para el día 24 y si quieres organizar una media (que ya
la tenemos tres semanas antes por cierto), me la solicitas en otra fecha y lo
estudio.
No todo debe valer si queremos ser referentes y competir con los maratones más carismáticos del mundo. Ahora mismo estamos varios escalones por debajo de Valencia, Sevilla y Barcelona, nada que decir con los Major, que bonito sería poder tener 40.000 corredores al estilo de Bostón o NYC disfrutando del Maratón de Madrid ¿verdad?.....no sé si lo verán mis ojos je je.
No todo debe valer si queremos ser referentes y competir con los maratones más carismáticos del mundo. Ahora mismo estamos varios escalones por debajo de Valencia, Sevilla y Barcelona, nada que decir con los Major, que bonito sería poder tener 40.000 corredores al estilo de Bostón o NYC disfrutando del Maratón de Madrid ¿verdad?.....no sé si lo verán mis ojos je je.
Dicho lo cual, y perdón por la “chapa”, llega el momento, pistoletazo de
salida y a por Filipides…enseguida busco mi sitio y acorde a mis tiempos en
cosa de un km me coloco entre las liebres de sub3 y sub3:15, parcial de 22:37 en
los primeros 5 km, me encuentro muy cómodo, muy suelto y muy muy feliz…pongo
todos mis sentidos en el paso por el avituallamiento para que no me ocurra como
el año pasado (pisé una botella con tapón y me hice un esguince), damos la
vuelta camino de Plaza Castilla y no puedo aguantar las ganas de mear de nuevo,
llevo un rato con hormigueo y a la vista de un seto grande me digo, "o este o
ninguno", allá que voy, me da igual perder 30/50” ¿no?, con la vejiga vacía me
quedo como Dios y enfilo la parte más favorable del maratón…el paso por el km 10,
43:35….voy más rápido de lo que debo, me digo a mi mismo, pero voy a gusto y
pienso...”hoy es mi día…¿y si aguanto así?”
Los siguientes 5 kilómetros salen solos, 21:08 y los
posteriores a 21:39. Paso la media mejor que el año pasado, en 1:31:18 y sigo
encontrándome fenomenal, me tomo otra pastillita de sal y pego un trago de
agua, me uno con un corredor grande y corpulento que parece que lleva mi ritmo
y sin decir nada compartimos kilómetros, no soy de correr con gente al lado la verdad, prefiero ir a mi ritmo sin obligarme, pero en determinadas zonas donde
pegaba el aire de cara me puse a su rebufo, esa corpulencia había que
aprovecharla je je.
El año pasado a la bajada por el parque del oeste me empezó
a molestar el isquio y el tobillo torcido, en la Avenida de Valladolid ya note
esa bajada de ritmo y la Casa de Campo fue un suplicio, éste año iba bien, a
ritmo, al lado de mi corpulento “amigo” y con buenas sensaciones. Entramos en la
Casa de Campo, allí esperaba ver a mis amigos, Sonia y Tito. Quedé la noche
anterior en el km 29, pero entre que yo les di una previsión un poco pesimista
de mi paso y que ellos fueron justos, me quedé sin verlos….además se habían
currado pancartas y todo….la verdad es que me hubieran venido cojonudos sus ánimos,
porque en esos momentos empecé a flaquear, aproveché que tenía que tomar un gel para bajar el ritmo y me noté
flojera, pensé en que “hasta aquí hemos llegado….ahora a
sufrir”, pero en el 29 me engancho a un grupete de corredores que van
arropando a uno de ellos para que consiga su marca, y me vuelvo a poner en ritmos de 4:30, ésto me
devuelve el ánimo, sería la última vez que veía el 4:30 por mi reloj je je, en la subida de la Puerta del Ángel me regazo y pierdo
la conexión.
La salida de la Casa
de Campo es un alivio y afronto del 30 al 32 unos kilómetros de transición que
me llevan a los últimos 10 km (barrera psicológica), a partir de
aquí…”¡ un 10k y se acabó!”, me digo.
El tramo de Virgen del Puerto (km 33) es el más solitario que me encuentro, poca gente y estrecho, por lo menos así lo recuerdo. Calle Segovia, llegamos a lo jodido, subida, subida y más subida…noto como me pasa hasta mi abuela, "walkingdead 1", trato de pensar en que ya no queda nada para el 36 y agarrarme a Yeyu, así no me hundo, parcial del 30 al 35 de 24:11, la cosa empieza a venirse abajo, ahora toca vivir de las rentas.
El tramo de Virgen del Puerto (km 33) es el más solitario que me encuentro, poca gente y estrecho, por lo menos así lo recuerdo. Calle Segovia, llegamos a lo jodido, subida, subida y más subida…noto como me pasa hasta mi abuela, "walkingdead 1", trato de pensar en que ya no queda nada para el 36 y agarrarme a Yeyu, así no me hundo, parcial del 30 al 35 de 24:11, la cosa empieza a venirse abajo, ahora toca vivir de las rentas.
Por fin, el 36, Paseo de las Acacias, veo a lo lejos a Yeyu
subido en una farola, me ha visto, le saludo, y se me pone al
lado….”¿qué tal?”….enseguida me da todo tipo de información, que si el globo de
sub3 ha pasado hace poco, que más
adelante está su familia y la mía para dar ánimo (eso me da energía), me pilla
el botellín de agua, me corta el aire y me habla…la verdad es que no para, pero
me viene genial, cumple su cometido a la perfección ya que me mantiene
entretenido y no pienso en lo jodido que voy, me dice que si
quiero tira para atacar el sub3:10, que estamos en tiempo, me río y le digo que
el objetivo es llegar, no estoy para suicidios ja ja, llegamos a la glorieta de Atocha y allí vemos a la
familia de Yeyu, son geniales (están en todas)…ánimos y aplausos que me dan energía, lo
necesito, apenas unos metros más adelante…Marta, Blanca y mis princesas…Sara ya
se entera algo, Jimena creo se sorprende de verme de esa guisa, je je….que
bueno!!!, que chute de energía, en ese momento sé que llego, ya se puede caer
el mundo, pero termino mi segundo maratón de Madrid.
El 38 y el 39 pasa sin
pena ni gloria a la espera de llegar a lo que para mi es la peor parte del
maratón de Madrid, esto tenían que hacérselo mirar los que diseñan el trazado,
por dios!
Esa subida a Goya con ese giro a Velazquez para posteriormente girar hacía la Plaza del Marqués de Salamanca...y todo en cuesta!!!!, (walkingdead 2) eso a las alturas de carrera en las que estamos y con 40 km en las piernas es demoledor. Yeyu tiene que trabajar psicológicamente conmigo para que no decaiga, me incita a coger a dos corredores del equipo de Julio Rey que van delante de nosotros y que flaquean en cada cuesta, uno de ellos va tocado de gemelos y tiene que parar cuando el asfalto se empina, esta parte del trazado nos la pasamos haciendo "la goma" con ellos, cosa que hace mantener la mente fuera de pensamientos negativos.
"¡nos los comemos!" grita Yeyu, entre tanto llegamos a Príncipe de Vergara y el terreno se vuelve favorable, pero las piernas ya tienen tarifa plana, da igual, no pueden aumentar el ritmo, imposible.
"¡nos los comemos!" grita Yeyu, entre tanto llegamos a Príncipe de Vergara y el terreno se vuelve favorable, pero las piernas ya tienen tarifa plana, da igual, no pueden aumentar el ritmo, imposible.
Por fin llegamos a la entrada al Retiro y la gente se agolpa en los laterales, lejos de sprintar, sigo al ritmo de esos últimos 6 km, aproximadamente 5:15, me da igual la marca, se que bajo la del año pasado, no me ha pasado el globo de sub3:15, estoy muy contento, realmente me da igual arañar 30" ó aunque fuera un minuto, lo único que podría conseguir es lesionarme en el esfuerzo a esas alturas.
Llegamos a la meta, todo el esfuerzo, todos esos entrenamientos con lluvia, frío, toses, bronquitis y mocos tienen su recompensa, y como siempre, PACO, Mr. PALANTE...el Señor Cantero, el que nunca falla, me paro justo en meta, brazos arriba y dedicatoria, gracias amigo, te quiero, no te olvido y te echo de menos.
Una vez cruzada la línea de meta, abrazo con Yeyu, gracias amigo, estoy seguro que si no me acompañas esos 6 km no hubiera bajado de 3:15, te debo una.
Me siento como un héroe, es una sensación increíble, además muscularmente me encuentro mucho mejor que el año pasado, me puedo mover!, ahora ya sólo quiero ver a mi familia, abrazarme a ellos y ....una cerveza!!!!
En el ropero me encuentro con un personaje al que sigo mucho en su blog, Alvaro Izquierdo de Castro y al verle no puedo evitar llamarle como si de una estrella televisiva se tratara, la verdad es que me hace mucha ilusión conocerle, son muchas las vivencias que he leído en su blog. En persona es mejor aún, muy cercano y simpático, compartimos unos minutos de charla y nos despedimos emplazandonos en alguna carrera, quizás en la media de Valladolid, aunque me comenta que tiene la agenda a tope, Maratón de Vitoria, Lisboa y NYC....la verdad es que es un auténtico crack...si podéis seguirlo, en su blog cuenta todos sus planes y proezas conseguidas.
Saliendo del ropero, veo a mi familia, me abrazo con ellas, me felicitan por el logro conseguido, viene Yeyu con los suyos también y mis amigos Sonia y Tito que no pudieron verme en el km 29....solo falta una cosa...
Gracias a todos los que aguantan y sufren por mi....sabed que yo me siento feliz, muy vivo y a veces, como hoy....héroe. Os quiero, hasta la próxima aventura.







No hay comentarios:
Publicar un comentario